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Episodio19 de junio de 2024

Encuesta Fraser 2023: por qué Chile pierde atractivo para la inversión minera

El equipo de Minenovate analiza la encuesta anual del Fraser Institute, donde Chile cae por quinto año consecutivo en atractivo para la inversión minera. La conversación separa lo que el país tiene a favor, su potencial geológico, de lo que lo frena: incertidumbre política, permisos lentos y una carga tributaria al alza.

Cada año, el Fraser Institute, organización canadiense de investigación independiente, consulta a empresas mineras de todo el mundo para medir qué tan atractivas son distintas jurisdicciones para invertir. En este episodio de Minenovate, Milo Niemeller y Fred Camus, junto a Francisco Rubina, que participó en esa etapa del podcast, desglosan la edición 2023 de la encuesta, en la que Chile retrocede por quinto año consecutivo.

Cómo se construye el ranking

La encuesta combina dos miradas. Por un lado, el índice de potencial minero bajo mejores prácticas, que estima la riqueza geológica. Por otro, el índice de percepción de políticas públicas, que reúne factores como el sistema legal y tributario, la regulación ambiental, la estabilidad política, las regulaciones laborales y la disponibilidad de mano de obra calificada.

En la edición comentada, el primer lugar lo ocupó Utah, seguido de Nevada, y Canadá ubicó cinco de sus provincias dentro de los diez primeros puestos. En el otro extremo aparecieron Kazajistán, Bolivia y Camboya. Chile, en cambio, pasó del puesto 35 entre 62 jurisdicciones evaluadas en 2022 al puesto 38 entre 86.

La foto de la cartera chilena

Para aterrizar el ranking, el equipo revisó la cartera de proyectos que reporta Cochilco. La conclusión: la inversión que llega a Chile prefiere extender la vida de operaciones existentes antes que apostar por proyectos nuevos. La mayor parte de la cartera corresponde a proyectos de reposición y expansión, y la gran mayoría son brownfield, es decir, en operaciones ya existentes. Los proyectos greenfield y los que están en etapas tempranas de evaluación son los menos favorecidos.

Antofagasta y Atacama concentran la mayor parte de la inversión proyectada.

Percepción política y permisos

El índice de percepción de políticas es donde más se nota la caída. Fred Camus explicó que Chile perdió alrededor de nueve puntos respecto al año anterior y quedó en el puesto 49, por debajo de su ubicación en el ranking general. La razón principal, a su juicio, es la incertidumbre sobre cómo evolucionarán las regulaciones y cómo se otorga la licencia para operar.

En jurisdicciones como Nevada o Quebec, una mayoría de los encuestados declaró obtener sus permisos en seis meses o menos, mientras que en otros lugares, como algunos estados australianos, los plazos superan con frecuencia los dos años. Chile arrastra desde hace tiempo el problema de la permisología.

El potencial está en el subsuelo

El dato más revelador apareció al mirar el índice de potencial minero por separado. Ese indicador asume que todas las jurisdicciones tienen regulación de clase mundial, impuestos competitivos y estabilidad política total, y compara solo la riqueza geológica. Ahí Chile sube al puesto 26. Para Milo Niemeller, eso confirma que el país no está perdiendo inversión por falta de recursos, sino por inestabilidad en las reglas del juego.

Su argumento: la minería requiere inversiones de gran escala que solo se recuperan en horizontes largos, y por eso los inversionistas buscan reglas claras y estables. A eso se suman otras debilidades que mencionó, como la incertidumbre sobre qué áreas serán declaradas protegidas, visible en la discusión de la política nacional del litio, y la percepción de que la información geológica pública no tiene la calidad ni la difusión necesarias.

Milo propuso un ejercicio sencillo para dimensionar por qué esto importa:

Si no crece, se extrae. O dicho de otra manera, si no crece, se mina.

Todo lo que no proviene de plantas o animales, desde el teléfono hasta el asfalto, tiene origen minero. Y su conclusión fue directa: si Chile no es atractivo, la minería no deja de existir, simplemente se desarrolla en otro país.

Qué se podría hacer

Milo Niemeller apuntó a permisos más simples, con plazos predecibles y sistemas transparentes que permitan saber en qué etapa está cada trámite, y a una estabilidad regulatoria y fiscal que no cambie con cada gobierno. Recordó además que el reciente cambio al royalty ubicó a Chile entre las jurisdicciones con mayor carga tributaria a la minería.

Fred Camus puso el foco en la infraestructura compartida y en la información geológica. Citó a Perú como ejemplo de un vecino que escaló en el ranking invirtiendo en puertos, caminos y energía, y a Canadá como referente en mantener bases de datos geológicas públicas, completas y fáciles de usar. Por su parte, Francisco Rubina agregó el fomento a la investigación, el desarrollo y el emprendimiento, y un compromiso más profundo con la sostenibilidad y las comunidades locales.

Por qué importa

La encuesta del Fraser Institute mide cómo perciben un país quienes deciden dónde poner su capital, y esa percepción importa porque la exploración de hoy define la producción de las próximas décadas. Que Chile mantenga un potencial geológico competitivo mientras cae en percepción de políticas indica que el margen de mejora está, en buena medida, en manos de la propia institucionalidad: permisos más rápidos, reglas más estables e información más accesible. En un contexto de transición energética que demanda más cobre y litio, la diferencia entre ser elegido o descartado por los inversionistas tiene consecuencias de largo plazo para el país.

Fuente: Ver episodio en YouTube

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