Minería y sociedad: demografía, inversión y la demanda de minerales críticos
Milo Niemeller y Francisco Rubina analizan el rol de la minería en la sociedad desde tres ángulos: el crecimiento de la población, la presión de los inversionistas por la sostenibilidad y el medio ambiente. El episodio explica por qué la transición energética exige más minerales críticos y por qué la industria va atrasada para abastecerlos.
En el tercer episodio de Minenovate, Milo Niemeller y Francisco Rubina, que participó en la primera etapa del podcast, se preguntaron por el lugar de la minería en la sociedad. Lo hicieron desde tres aristas: la demografía, los incentivos de inversión y el medio ambiente. El hilo común es una idea que el podcast repetiría muchas veces: el mundo necesitará más minería, y tendrá que ser mejor minería.
Más personas, mejores estándares de vida
Milo parte por la demografía. Citando el informe de perspectivas de población mundial de las Naciones Unidas, recuerda que el planeta supera los 8.000 millones de habitantes y que se proyectan cerca de 9.700 millones hacia 2050. Pero el efecto no es solo de cantidad: las personas buscan mejorar su calidad de vida, y eso significa más energía, infraestructura, salud y tecnología, todo apoyado en minerales.
Buena parte de ese crecimiento, explica, vendrá de países de Asia y África como India, Nigeria, Etiopía, Egipto, Pakistán, Filipinas, Tanzania o la República Democrática del Congo, donde aún hay brechas de acceso a electricidad, urbanización y comodidades modernas. A eso se suma una mayor esperanza de vida.
El auto eléctrico como termómetro
Francisco usa la electromovilidad para mostrar el cambio en la demanda. Con cifras de la Agencia Internacional de Energía, compara un auto convencional con uno eléctrico: el eléctrico incorpora grafito, litio y níquel, que el convencional prácticamente no usa, y requiere más del doble de cobre. Milo suma el cobalto. Algo similar ocurre con la generación: una turbina eólica consume toneladas de zinc, cobre, manganeso, cromo y níquel.
De ahí surge una conclusión que ambos subrayan: el litio no reemplaza al cobre, sino que lo potencia. La demanda crece por partida doble, por el consumo y por la generación de energía.
no podemos pensar en un mundo sin minería, e incluso las tendencias en que el mundo se está proyectando y se va a mover en un futuro, todo parece indicar que se necesita más minería. El tema es que necesitamos hacer una mejor minería.
Los inversionistas cambiaron las reglas
El segundo eje es económico. Milo relata cómo, hace alrededor de una década, grandes gestores de fondos como BlackRock y Fidelity comenzaron a exigir a las empresas en que invierten un cambio hacia prácticas más sostenibles, pensando en la viabilidad de su negocio en el largo plazo. Para industrias intensivas en capital como la minería, perder ese financiamiento sería muy costoso.
Ese contexto ayuda a explicar el compromiso del Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM), que reúne a grandes compañías como BHP, Anglo American, Rio Tinto y Glencore, de alcanzar emisiones netas cero hacia 2050. Los conductores repasan las categorías de emisiones: el alcance 1 corresponde a las directas, como las de un camión de extracción; los alcances 2 y 3 son indirectos y se extienden a la energía y a la cadena de valor. Milo destaca un efecto multiplicador: cuando las mineras se comprometen, exigen lo mismo a sus proveedores, y el cambio se propaga a otras industrias. Menciona como ejemplo los avances de Escondida en el uso de agua de mar y energía renovable.
Qué son los minerales críticos
Francisco define un mineral crítico como aquel que es imprescindible en un contexto determinado; hoy, el de la transición energética. Milo propone ordenarlos por categorías: generación (silicio, tierras raras, uranio), transmisión y distribución (cobre y aluminio) y almacenamiento (litio, níquel, cobalto, grafito, manganeso, vanadio, entre otros). Francisco remarca que el cobre y el litio están en categorías distintas, otra señal de que se complementan.
Una carrera que ya va atrasada
La parte final es la más inquietante. Milo recuerda que una mina de cobre puede tardar del orden de 17 años desde el descubrimiento hasta la producción. Con proyecciones citadas en el episodio, la demanda de cobre y litio hacia 2030 superaría con holgura la oferta de los proyectos existentes y en construcción. Por eso, gobiernos como la Unión Europea, India o China están armando políticas, alianzas e inversiones para asegurar suministro. Francisco advierte sobre las alianzas de India con Argentina y Australia en litio, y sobre la necesidad de que Chile no se quede atrás.
Por qué importa
El episodio corre la discusión sobre minería desde la extracción hacia sus efectos sociales. La demanda no es una abstracción: viene de personas que quieren vivir mejor y de un sistema energético que necesita cambiar. Al mismo tiempo, el financiamiento y la presión ambiental están redefiniendo cómo se puede minar. Para países productores como Chile, la oportunidad es grande, pero exige acelerar proyectos, adoptar tecnología y demostrar que es posible producir más con menos impacto.
Fuente: Ver episodio en YouTube
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