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Episodio5 de enero de 2025

Balance 2024 y lo que viene: tendencias y desafíos de la industria minera

En el episodio 40, que cerró la segunda temporada, los conductores repasaron las cifras y hechos que marcaron la minería en 2024 y proyectaron lo que viene. Cartera de inversión récord en Chile, minerales críticos, nuevas regulaciones en la región y fusiones globales dibujan una industria con demanda, pero con desafíos de descubrimiento, costos y licencia para operar.

El episodio 40 de Minenovate fue distinto a los anteriores: sin invitado, funcionó como cierre de la segunda temporada y como balance de 2024. Fred Camus y Milo Niemeller revisaron, junto a Francisco Rubina, que participó en esa etapa del podcast, los hechos que marcaron el año en Chile y en el mundo, y proyectaron hacia dónde se mueve la industria. El hilo conductor fue claro: hay demanda y hay reservas, pero convertirlas en producción exige inversión, permisos más ágiles y mucha innovación.

Un presente auspicioso, con matices

La conversación partió por los dos motores del negocio: producción y precio. Citando proyecciones de Sonami y Cochilco, los conductores describieron un escenario más auspicioso que amenazante, con Chile manteniéndose como principal productor de cobre y una proyección de precio para 2025 en torno a 4,25 dólares la libra.

Fred Camus puso el foco en la cartera de inversión: para el período 2024–2033 supera los 83 mil millones de dólares, con 51 iniciativas, la mayor de la última década. Entre los proyectos emblemáticos se mencionaron expansiones de grandes compañías y el nuevo nivel mina de El Teniente impulsado por Codelco. Pero el matiz fue inmediato: mucha de esa inversión no busca crecer, sino mantener los niveles de producción de minas que envejecen y donde no han aparecido grandes descubrimientos.

Permisos, litio y diversificación

Dos políticas públicas ocuparon espacio. La primera, el sistema unificado de permisos, que según se explicó integra 380 autorizaciones sectoriales y 37 servicios en una plataforma digital única. La referencia fue el ranking del Instituto Fraser: los países más competitivos en minería tienden a tener ventanillas únicas. La segunda, la Estrategia Nacional del Litio y la asignación de contratos especiales de operación, que abre la puerta a nuevos proyectos.

También se planteó una pregunta de fondo: si Chile puede pasar de ser un país productor de cobre a uno de minería diversificada. La cartera sigue dominada por el cobre, mientras el oro, la plata o el hierro siguen siendo "una cancha que no hemos explorado", en palabras de la conversación. Hallazgos como Marimaca, cerca de Mejillones, fueron citados como señales de que todavía hay potencial.

El tablero internacional

Milo Niemeller llevó la conversación al exterior. La transición energética sigue siendo el gran motor de demanda, pero en el último año se sumó otro: la inteligencia artificial y la construcción masiva de data centers, intensivos en cobre, aluminio y fierro. También distinguió entre minerales estratégicos, ligados a la seguridad nacional, y minerales críticos, definidos por su impacto económico y el riesgo de suministro, como el cobre y el litio en el caso chileno.

En regulación, el contraste fue notorio: tras la prohibición de la minería metálica en Panamá, El Salvador levantó la suya y Argentina creó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que ya atrajo interés extranjero en litio y cobre. En el plano corporativo, se repasó la oferta de BHP por Anglo American, rechazada por sus accionistas, y la adquisición de Arcadium Lithium por Rio Tinto. Las fusiones aparecen como una vía para crecer cuando los descubrimientos escasean.

Más minería, y mejor

Hacia el futuro, Francisco Rubina recogió datos de la Agencia Internacional de Energía: un vehículo eléctrico necesita seis veces más minerales que uno convencional, y una planta eólica terrestre, nueve veces más que una central a gas. De ahí la frase que se repitió como lema del episodio:

Se va a necesitar más minería, no menos, y por supuesto se va a necesitar también una mejor minería.

El problema es que encontrar esos recursos es cada vez más difícil. Según el estudio de tendencias de EY citado en el episodio, entre 2004 y 2013 hubo 75 grandes descubrimientos de cobre; entre 2014 y 2023, solo 14. A eso se suma que desarrollar una mina toma décadas, con una larga fase de estudios antes de producir. La Mineral Security Partnership, que agrupa a países consumidores y productores, Chile incluido, fue mencionada como ejemplo de alianza internacional, aunque con muchas más iniciativas en África que en Sudamérica.

Dónde innovar

El cierre técnico se concentró en los desafíos: financiamiento, criterios ESG (gestión de residuos, cambio climático, eficiencia hídrica y biodiversidad), licencia para operar y alza de costos laborales y energéticos. Como la minería vende commodities y no fija precios, la competitividad depende del control de costos. Por eso las áreas prioritarias de innovación son las fuentes de energía, la optimización de procesos de punta a punta, la cadena logística con mayor integración de proveedores y las mejoras en extracción, metalurgia y exploración.

El episodio también fue un balance del propio podcast: el segundo año consecutivo dentro del 10% más escuchado de Spotify, oyentes en 17 países y una temporada con startups, ejecutivos y especialistas de distintos ámbitos.

Por qué importa

Este episodio ordena el contexto en que se toman las decisiones mineras de los próximos años. La demanda de cobre y minerales críticos parece asegurada por la transición energética y la digitalización, pero la oferta enfrenta un cuello de botella: menos descubrimientos, minas más viejas, costos al alza y permisos lentos. Para Chile, la oportunidad no está solo en invertir más, sino en hacerlo mejor: acelerar la permisología, diversificar su producción y convertir la innovación en una ventaja competitiva frente a un tablero global que se reconfigura rápido.

Fuente: Ver episodio en YouTube

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