Volver al blog
Episodio27 de mayo de 2025

Walter Rosenthal (Quintil Valley): anclar la innovación a la estrategia minera

Walter Rosenthal, fundador de Quintil Valley, cuenta cómo llevó la gestión de la innovación al sector minero en Perú, Colombia y Brasil. Explica por qué la innovación sigue siendo marginal en la minería y propone anclarla a retos estratégicos definidos por la alta dirección, conectando a las mineras con startups a través de programas de aceleración.

¿Cómo se rompe la resistencia al cambio en una industria tan estructurada como la minería? En este episodio de Minenovate, conducido por Fred Camus junto a Francisco Rubina, quien participaba entonces en el podcast, el invitado es Walter Rosenthal, ingeniero civil industrial de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y fundador de Quintil Valley, una consultora que impulsa la innovación en el sector minero de Chile, Perú, Colombia y Brasil.

De la innovación a la minería

Rosenthal no viene de la minería. Toda su carrera, en organismos públicos, la universidad, la empresa y como emprendedor, estuvo ligada a la innovación, y durante años recorrió el continente exponiendo sobre sistemas de innovación y emprendimiento. Hacia 2016 y 2017 decidió convertir esa experiencia en un negocio y buscó una especialidad. Ya había promovido procesos de innovación abierta con operaciones mineras desde una oficina de apoyo a emprendedores en la región de Atacama, y detectó que en los países andinos, especialmente en Perú, crecía la demanda de especialistas en gestión de la innovación para la minería. Sabía además que allí se valoraba al profesional chileno.

Cómo entró a Perú

En vez de competir con las consultoras ya instaladas en Chile, que atendían a grandes corporativos de muchas industrias, apostó por un mercado emergente. Su estrategia se basó en el marketing de contenidos y en una idea que resume así: para crecer como un gigante no hay que esperar a serlo, sino subirse a los hombros de un aliado que ya lo sea. Lanzó un programa de innovación abierta para el sector minero junto a una de las principales escuelas de posgrado de Perú, reunió a una treintena de altos ejecutivos y de ese grupo salieron sus primeros clientes. Desde 2018 presta servicios en Perú, y desde allí llegó a Colombia y, de la mano de sus clientes, a Brasil.

Rosenthal destaca algo que aprendió del sector: la seguridad, en sentido amplio, lo es todo. Cumplir compromisos y estándares es clave, y por eso convertirse en proveedor de una minera toma tiempo. Pero esa misma confianza permite crecer después, porque los clientes invitan a abordar nuevos desafíos.

Por qué la innovación sigue siendo marginal

El diagnóstico de Rosenthal es que la innovación todavía no se ha instalado en la minería como lo hicieron hace décadas la calidad y la seguridad, que hoy maneja cualquier trabajador de una faena.

La innovación todavía sigue siendo, en la gran mayoría de los casos, un concepto administrado por solo algunos.

La mayoría de las mineras separa la gestión operativa de la actividad innovadora. Él identifica tres causas. La primera es la intensa orientación al cumplimiento del plan: las áreas operacionales están volcadas a producir y no tienen tiempo para retos sin solución en el mercado, sobre todo si no hay incentivos. La segunda es una cultura orientada a la certeza, que busca garantías en cada paso y tolera mal la incertidumbre propia de innovar. La tercera es que muchas operaciones de la región dependen de casas matrices que diseñan la innovación en sus sedes y la envían "por delivery", con poca autonomía local. En cambio, observa más agilidad en las compañías cuya propiedad y toma de decisiones están en el continente.

Anclar la innovación a la estrategia

La receta de Rosenthal parte desde arriba. Si el comité ejecutivo no se convence de que la innovación es una herramienta más de gestión del negocio, como la inversión o la mejora continua, el esfuerzo no se sostiene. Por eso no recomienda empezar con concursos de ideas en la base de la organización. Primero, la alta dirección debe definir retos concretos de corto, mediano y largo plazo, respaldados por su valor para el negocio, sea económico, reputacional o de relacionamiento. Solo entonces conviene involucrar a los equipos. Así, cuando un área operacional trabaje con una startup, nadie dudará de por qué lo hace: está atendiendo un reto estratégico priorizado.

Aceleración y proveedores

Quintil Valley quiere ampliar su trabajo hacia los grandes y medianos proveedores de la minería, que ya tienen la confianza del sector para impulsar pruebas y experimentación. Su apuesta más fuerte son los programas de aceleración: desde 2024 opera en Antofagasta, con apoyo de Corfo, un programa para startups que aportan a la descarbonización de la minería; acaba de abrir en Lima una versión orientada a la minería sostenible y prepara un tercer nodo en Viña del Mar. Según Rosenthal, las dos generaciones en Chile suman más de 25 startups, y la idea es ofrecer a las mineras un laboratorio administrado por especialistas para no tener que crear su propia aceleradora.

Por qué importa

El episodio pone el foco en un problema que la tecnología por sí sola no resuelve: la adopción. Si la innovación sigue siendo tarea de un área aislada, compite en desventaja con la presión del plan de producción. La propuesta de Rosenthal, ligar la innovación a retos definidos por la alta dirección y medidos por su valor para el negocio, ofrece a las mineras un camino para que los pilotos con startups no queden huérfanos. También muestra que el conocimiento minero chileno es exportable, no solo en ingeniería, sino también en la forma de gestionar el cambio.

Fuente: Ver episodio en YouTube

Sigue explorando

Episodios y artículos con temas relacionados.