Pablo Carvallo: innovación, agua circular y propósito en la mina de menor ley
Pablo Carvallo, gerente general de Lomas Bayas (Glencore), explica cómo una operación de cobre con muy baja ley se convirtió en un polo de innovación con autonomía, sistemas anticolisión y un modelo de circularidad hídrica inédito en Chile. También comparte por qué cree que la minería transforma la vida de las personas.
¿Qué hace una mina cuando no puede competir por ley ni por volumen? En el episodio 39 de Minenovate, Pablo Carvallo, gerente general de Lomas Bayas, operación de cobre de Glencore en la región de Antofagasta, respondió esa pregunta con una estrategia basada en innovación, gestión del agua y cultura. Conversó con Fred Camus y Milo Niemeller; Francisco Rubina también participó en ese episodio.
De una familia de pescadores a la minería
Carvallo viene de una familia ligada al mar, en Valparaíso. Llegó a la minería casi por rebote: una sugerencia familiar lo llevó a estudiar a Copiapó sin conocer la ciudad ni la industria. El inicio, admite, fue chocante frente a sus expectativas, pero el camino terminó siendo virtuoso. Hizo carrera en grandes compañías como BHP y Antofagasta Minerals, y una lección de esa trayectoria se volvió consejo para quienes comienzan: partir en una operación pequeña, donde se ve el negocio completo. En las faenas gigantes, dijo, uno se vuelve experto en un área pero no entiende la cadena entera.
Operar con la menor ley
Lomas Bayas trabaja con una ley de entre 0,25% y 0,27%, la más baja de la gran minería chilena según Carvallo. Con 26 años de operación, una vida útil que originalmente se proyectaba mucho más corta y una producción que este año rondaría las 74 mil toneladas de cobre catódico, el margen es estrecho. Por eso describe la operación como un reloj suizo: la eficiencia no es un objetivo, es una condición para existir. La ventaja es que el negocio está "en una mano": lo que pasa en la mina se refleja casi de inmediato en la lixiviación y en los cátodos.
La geología está cambiando y el desafío ahora es tratar minerales mixtos y sulfurados. En vez de construir una concentradora, que exigiría capital y un consumo de agua varias veces mayor, la compañía trabaja con socios tecnológicos en la lixiviación de estos minerales con distintos catalizadores, con la idea de extender la vida de la mina más allá de la próxima década.
Un laboratorio para Glencore
Sin ventaja en ley ni volumen, Lomas Bayas buscó destacarse de otra forma: su ubicación cerca de Antofagasta, puertos, ferrocarril y proveedores globales, sin altura ni invierno extremo, la hacía ideal para probar tecnologías que luego escalen a otros proyectos del grupo. Así nació Lomas Lab. La operación implementó camiones y perforadoras autónomas y tiene sistemas de alerta de colisión al 100%, con los que, según Carvallo, las interacciones bajaron más de 70%. La innovación también tocó recursos humanos, finanzas y proyectos, en un cambio cultural que conectó a trabajadores con más de 25 años en la compañía con generaciones nuevas.
Circularidad hídrica
El punto que más destacó fue el agua. Lomas Bayas apunta a ser la primera minera en Chile cuya matriz hídrica provenga 100% de agua recirculada: aguas servidas de Antofagasta que, tras su tratamiento, normalmente se irían al mar por emisarios submarinos. Una planta de la empresa sanitaria estatal tratará esa agua, y la minera se quedó con un tercio de su capacidad, con la expectativa de que otras compañías se sumen. A eso se agrega la transferencia de derechos de agua a la Asociación de Agricultores de Calama, trabajada en una mesa de más de un año para definir qué proyectos financiar.
Carvallo hizo una crítica a la industria: en la región, cada compañía ha resuelto su problema hídrico por separado, sin infraestructura compartida. La colaboración con actores públicos y de la sociedad, sostuvo, abre espacios que la competencia aislada no permite.
Formar a las próximas generaciones
Lomas Lab también salió de la faena: con un liceo de Antofagasta crearon el Semillero Lomas Lab, para acercar a niños y niñas sin vínculo con la minería a las capacidades de la minería 4.0. Carvallo planteó dos problemas: la minería no resulta atractiva para muchos jóvenes pese a su peso en la economía, y muchas de las mujeres que llegan a una compañía vienen de otras mineras, de modo que la industria se las quita entre sí en vez de formar y atraer a más. Su propósito personal lo resume así:
Yo trabajo en minería para transformar la vida de las personas. Y esa es mi razón de ser.
Por qué importa
La baja ley es el futuro común de buena parte de la minería del cobre, y Lomas Bayas muestra cómo se gestiona ese escenario: eficiencia extrema, tecnología probada en terreno y una búsqueda activa de procesos para recursos más complejos. Su modelo de agua recirculada responde a la principal preocupación ambiental de los inversionistas y puede servir de referencia en zonas con estrés hídrico. Y su apuesta por la formación temprana apunta a un cuello de botella que toda la industria comparte: sin personas preparadas, ninguna tecnología se sostiene.
Fuente: Ver episodio en YouTube
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