De la exploración a la mina subterránea: cómo se diseña la extracción
En este episodio educativo, Milo Niemeller y Francisco Rubina conectan la exploración con la explotación: cómo la información de sondajes se convierte en un modelo de bloques valorizado y en un plan minero. Luego explican por qué la seguridad condiciona todo el negocio y cómo funcionan el ciclo y los métodos de la minería subterránea.
Este capítulo forma parte de la serie educativa con la que Minenovate buscó nivelar conocimientos antes de recibir a invitados expertos. Milo Niemeller y Francisco Rubina, que participó en la primera etapa del podcast, retoman la exploración donde la habían dejado y la llevan hasta el punto en que el mineral sale de la mina rumbo a la planta.
Un sondaje que salvó 33 vidas
Para ilustrar el valor de la exploración, los conductores recuerdan el caso de los 33 mineros atrapados en la mina San José, cerca de Copiapó. Fue una campaña de perforaciones la que permitió dar con ellos en el refugio donde esperaban. Francisco aprovecha el caso para explicar el rol del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y del Decreto Supremo 132, el reglamento de seguridad minera vigente en Chile, que exige salidas de emergencia y refugios equipados en las minas subterráneas. En este caso, el refugio y la cultura de seguridad fueron decisivos.
Del modelo geológico al modelo de bloques valorizado
La información de la exploración alimenta el modelo de bloques: el yacimiento se discretiza en cubos, por ejemplo de cinco metros por lado, a los que se asignan leyes y tonelajes mediante inferencias estadísticas y el criterio de los geólogos. Milo explica que bloques más pequeños dan más precisión, pero exigen más información y más costo; llega un punto en que seguir perforando deja de ser rentable, y definir ese equilibrio es una especialidad completa. Francisco añade que el tamaño del bloque influye en la dilución, es decir, en cuánto estéril termina mezclado con el mineral.
Luego viene la valorización. Cada bloque recibe sus ingresos esperados, según tonelaje, ley, recuperación y precio, y se contrastan con sus costos. El resultado, que Francisco describe como un "Lego gigante", indica qué bloque va a cada tipo de planta, cuál se deja en acopio por ser de baja ley y cuál va a botadero. Con eso se define el pit final en una mina a cielo abierto, sus fases y bancos, y la planificación de largo, mediano y corto plazo, desde planes de décadas hasta el turno. Francisco insiste en que esa definición vale "hoy": si cambian el precio o la tecnología, el límite económico de la mina también cambia.
Sin seguridad no hay negocio
El método de explotación, explica Francisco, es la mejor estrategia de negocio para extraer el mineral rentable, pero esa estrategia parte siempre por la seguridad. Los conductores distinguen entre peligro y riesgo con un ejemplo simple: el peligro es el tigre; el riesgo depende de la distancia y de si está enjaulado. Cuando un riesgo no puede eliminarse, se mitiga.
Sin seguridad no hay negocio. Yo creo que es el mensaje fuerte que podemos decir acá.
Milo agrega que la automatización avanza empujada por dos fuerzas: alejar a las personas de los peligros y la menor disponibilidad de gente interesada en trabajar en la industria.
Minería subterránea: profundidad y precisión
La minería subterránea explota yacimientos más profundos, que hoy suelen tener mejores leyes porque los superficiales ya se explotaron, con volúmenes de extracción menores. Su gran desafío es la geomecánica, la disciplina que estudia cómo se reacomodan los esfuerzos de la roca cuando se excava. Milo lo compara con un queso suizo: se extraen las mejores partes sin que el queso colapse.
Francisco suma una arista ambiental. Un camión de extracción de cielo abierto puede cargar varios cientos de toneladas, mientras uno de bajo perfil en minería subterránea mueve del orden de 50 a 60 toneladas. Ser más selectivo implica mover menos material y generar menos desechos.
El ciclo y las tres familias de métodos
En la minería del cobre, el ciclo subterráneo se organiza en perforación, tronadura, carguío y transporte. Se perfora la roca, se cargan explosivos, en su mayoría en base a nitrato de amonio como el ANFO, y el material fragmentado se retira con equipos LHD, que cargan, transportan y descargan, o con cargadores frontales y camiones de bajo perfil. Francisco menciona que ya aparecen LHD híbridos.
Los métodos se agrupan en tres familias:
- Hundimiento, como block caving y panel caving, para yacimientos masivos, como los que usa Chuquicamata Subterránea.
- Autosoporte, como cámaras y pilares o sublevel stoping, frecuentes en vetas de cobre y oro.
- Relleno, como corte y relleno, útil cuando se requiere alta selectividad, por ejemplo en minería de oro.
Milo relaciona el método de relleno con casos recientes en la discusión pública, donde se ha planteado rellenar las excavaciones para evitar hundimientos que dañen glaciares en superficie.
Por qué importa
Este episodio ofrece el lenguaje básico que cualquier persona necesita para entender una conversación minera: modelo de bloques, ley de corte, pit final, geomecánica, LHD o block caving. Más allá del glosario, deja una idea de fondo: una mina no es solo un depósito de mineral, sino una decisión económica que se recalcula con cada cambio de precio, costo o tecnología. Y esa decisión siempre está subordinada a la seguridad. Para quienes llegan desde otras disciplinas, entender esta cadena es el punto de partida para innovar con sentido.
Fuente: Ver episodio en YouTube
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