# Paula López: excelencia operacional, tecnología y mujeres en la minería

> Paula López, gerenta de Excelencia Operacional de Lomas Bayas (Glencore) y presidenta de Minexcellence, repasa cómo ha cambiado la presencia femenina en la minería y por qué la industria adopta tecnología más lento de lo que debería. Plantea que el futuro premiará el cómo se produce, no solo cuánto.

- URL: https://minenovate.com/blog/paula-lopez-excelencia-operacional-genero
- Fecha: 2023-11-20
- Temas: excelencia operacional, diversidad, tecnología, descarbonización, gestión del cambio
- Episodio: https://minenovate.com/episodios/episodio-5-rumbo-a-la-excelencia-cerrando-la-brecha-de-genero-con-operaciones-de-alto-rend
- Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=NALsv-c552c
- Publicado por: Minenovate, el podcast de minería de Hispanoamérica

## Puntos clave
- Según López, la participación femenina pasó de menos del 5% hace 16 años a cerca del 15% promedio, con empresas que llegan al 30%.
- Para seguir creciendo, la industria debe ir a buscar mujeres a liceos, institutos, universidades y otras industrias, no disputarse la oferta actual.
- Los proyectos tecnológicos compiten en desventaja en los comités de capital frente a proyectos clásicos de crecimiento o continuidad.
- Lomas Bayas funciona como laboratorio de Glencore para perforación autónoma, camiones autónomos y electrificación con trolley.
- La transformación tecnológica falla sin gestión del cambio que ponga a las personas en el centro.

En el quinto episodio de Minenovate, **Paula López**, ingeniera civil química con un MBA orientado a la industria minera y gerenta de Excelencia Operacional de Lomas Bayas (Glencore), conversó con Milo Niemeller; Francisco Rubina también participó en ese episodio. La conversación cruzó dos temas que suelen tratarse por separado: la brecha de género y la adopción de tecnología. Para López, ambos responden a la misma pregunta: si la minería está dispuesta a cambiar su forma de hacer las cosas.

## Una transformación vivida en primera persona

López contó que lleva 16 años en grandes compañías mineras, entre ellas Anglo American, BHP y Glencore. Cuando comenzó, recordó, las mujeres eran menos del 5% de la industria; hoy el promedio nacional ronda el 15% y algunas empresas han llegado al 30%. Su propio ingreso fue natural: no existían políticas formales de inclusión, pero sus colegas hombres fueron "bastante generosos" en acompañarla.

Su trayectoria también desafía los encasillamientos técnicos. Siendo ingeniera química, fue superintendenta de confiabilidad de la flota de transporte de Minera Escondida. Su conclusión es que la industria debe mirar el perfil del profesional más que el título, y así reducir sesgos sobre el liderazgo femenino en roles operativos.

El diagnóstico hacia adelante es menos cómodo. Según López, la industria está entrando en la etapa en que crecer cuesta más: la oferta de profesionales mujeres se va a agotar y las empresas no pueden seguir compitiendo por las mismas personas. Propone salir a buscar talento en liceos, institutos técnicos, universidades y en otras industrias como el retail o la construcción, mostrando casos reales.

## Tecnología: rápida en lo grande, lenta en lo mediano

Sobre la transformación tecnológica, López distinguió dos velocidades. La tecnología de gran escala, como la autonomía y la digitalización, ha avanzado con fuerza; la de mediana y pequeña escala, en cambio, se ha quedado atrás frente a otras industrias.

El cuello de botella, a su juicio, está en la asignación de capital. Coincidió con lo planteado por Juan Pablo Bustos en el episodio anterior: los comités de inversión privilegian los proyectos clásicos, con procesos burocráticos y criterios que no permiten comparar el beneficio de un proyecto tecnológico con uno de continuidad operacional. Cuando por fin se aprueba, ya apareció otra tecnología.

¿Dónde está el valor? López explicó que cualquier minera que analice su potencial completo encontrará dos o tres cuellos de botella que impiden usar la capacidad instalada. Una parte se resuelve con estandarización y capacitación, pero para sacar el máximo provecho del activo hace falta digitalización, análisis de datos y modelamiento.

> Lo más probable es que en un futuro no seamos premiados por cuánto estamos produciendo, sino de cómo lo estamos haciendo.

## Lomas Bayas como laboratorio

López describió la estrategia de descarbonización de Glencore como "súper agresiva", con la meta de llegar a cero emisiones netas al 2050. En Lomas Bayas eso se traduce en el concepto de "Lomas Lab": usar la faena, ubicada a una hora y media de Antofagasta, como centro de pruebas para escalar tecnología y conocimiento al resto del grupo.

Entre los proyectos mencionó la automatización de perforadoras, un piloto de camiones autónomos con Komatsu y la incorporación de trolley, es decir, la electrificación de la flota de transporte. Según López, sería la primera flota del mundo en combinar autonomía y trolley. Agregó que en planta el mayor consumo de energía está en el bombeo de soluciones y luego en la electroobtención, y que gran parte de la huella proviene del alcance 3, asociado a los proveedores.

Nada de esto funciona, insistió, sin gestión del cambio. Un proyecto como la autonomía de camiones "puede venirse abajo" si no se trabaja junto a las personas.

## Minexcellence y el llamado a atreverse

Como presidenta de Minexcellence, el encuentro de excelencia operacional en minería, López destacó su valor en una industria muy competitiva: compañías, proveedores y universidades comparten prácticas. Para esa versión anunció foco en digitalización, tecnología para mina y planta, y transformación cultural con prácticas Lean.

Cerró con un mensaje dirigido a las mujeres que dudan en liderar equipos:

> La vida familiar junto a la vida profesional se puede. Es difícil. No voy a decir que es fácil. Es muy difícil, pero es posible.

## Por qué importa

La minería enfrenta al mismo tiempo escasez de talento, presión por descarbonizar y una brecha tecnológica en la mediana escala. El episodio muestra que estos desafíos se conectan: ampliar la diversidad de perfiles es también una forma de traer otras miradas a decisiones de inversión que hoy favorecen lo conocido. En un mercado donde clientes, comunidades y reguladores miran cada vez más la huella de cada tonelada, la idea de competir por el cómo y no solo por el cuánto deja de ser un ideal y pasa a ser un criterio de negocio. Para ejecutivos y equipos de excelencia operacional, la lección práctica es clara: la tecnología es un habilitador, pero el resultado depende de la cultura que la recibe.
