# Carlos Carmona: la innovación minera que Chile creó y no capitalizó

> Carlos Carmona, ingeniero civil de minas de la Universidad de Chile con más de 35 años en la industria, repasa la historia de la innovación en la minería chilena. Su diagnóstico: el país fue un gran laboratorio tecnológico, pero en los años 90 innovó para producir y no para crear empresas, y hoy el desafío es creerse el cuento y salir a competir afuera.

- URL: https://minenovate.com/blog/carlos-carmona-innovacion-mineria-chilena
- Fecha: 2024-05-20
- Temas: innovación, emprendimiento, ecosistema minero, electrificación, tecnología minera
- Episodio: https://minenovate.com/episodios/e26-innovacion-y-mineria-las-claves-del-exito
- Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=OCC7fMc_-mw
- Publicado por: Minenovate, el podcast de minería de Hispanoamérica

## Puntos clave
- En los años 90, Chile innovó para producir: buena parte de ese conocimiento fue capitalizado por proveedores extranjeros que lo convirtieron en productos.
- Una cosa es innovar y otra emprender; la cultura de patentar y crear empresas llegó tarde a la minería chilena.
- Los clústeres y luego Fundación Chile dieron origen a un ecosistema con centros tecnológicos, universidades, Estado y proveedores.
- La electrificación, desde los troles hasta los equipos subterráneos a batería, muestra cómo la descarbonización también puede venir desde la operación.
- Hoy existen canales para innovar en minería que hace quince años no existían: el llamado es a usarlos y a salir a competir fuera de Chile.

*Esta conversación se volvió a publicar en abril de 2025 como [E42 (reemisión)](/episodios/e42-innovacion-y-mineria-transformacion-y-liderazgo-con-carlos-carmona-reemision).*

Pocas personas pueden contar la historia de la innovación en la minería chilena desde adentro. Carlos Carmona es una de ellas. Ingeniero civil de minas de la Universidad de Chile, con más de 35 años en la industria, fue CEO de MIRS, una empresa de robótica minera, y ha sido director de empresas y organizaciones como Fundación Chile, Corporación Alta Ley y el Instituto de Ingenieros de Minas de Chile. Hoy concentra su trabajo en la academia y en la asesoría estratégica en tecnologías mineras. En este episodio de Minenovate conversa con Milo Niemeller y Fred Camus, junto a Francisco Rubina, que participó en esa etapa del podcast.

## Una escuela de estándares

Carlos entró a estudiar ingeniería de minas atraído por la Empresa Nacional del Petróleo, que en esos años era una compañía muy innovadora. Pero su verdadera escuela fue la mina El Soldado, entonces operada por Exxon. La describió como una de las minas más avanzadas de su época, con tecnologías de punta en minería subterránea y con estándares corporativos que incluían seguridad, mejoramiento continuo, calidad total y planificación del abandono de instalaciones. Según relató, la minería nacional adoptó muchos de esos estándares más de una década después.

Esa mina funcionó como lo que hoy se llamaría una mina laboratorio: se probaban detonadores, técnicas de perforación y tronadura, y muchas empresas que después crecieron mucho hicieron allí sus primeros pilotos. Su primer gran proyecto tecnológico vino después, en Los Bronces, con la implementación de sistemas de gestión de flota con posicionamiento satelital, algo casi impensable para la época.

## El error involuntario de los 90

El punto más incisivo de la conversación fue su lectura de esa década. Las compañías extranjeras que llegaron a Chile, dijo, capturaron muy bien el conocimiento de los ingenieros y técnicos chilenos y lo transformaron en productos, patentes y software. Chile, en cambio, innovaba para producir. Software de planificación y diseño minero, mejoras en neumáticos, tolvas y camiones: mucho se perfeccionó en faenas chilenas y se globalizó desde aquí, pero muy pocas empresas nacionales lograron exportar esa inteligencia.

Carlos lo calificó como un error involuntario, propio de un país que crecía rápido y cuyo objetivo era recuperar la inversión de los grandes proyectos. La distinción entre innovar y emprender, explicó, recién empezó a instalarse en los años 2000, cuando el Estado entendió que no siempre se podría depender de exportar materias primas.

## De los clústeres a un ecosistema

A comienzos de la década de 2010 surgió la idea de los clústeres, con participación de grandes mineras. Carlos la consideró una jugada muy bien concebida, que se debilitó cuando las compañías decidieron volver a concentrarse en su negocio principal. Ahí, explicó, Fundación Chile acogió el programa y a muchos profesionales que venían de áreas de innovación internas que se cerraron. Uno de los conductores del podcast contó que vivió ese período de cerca, apoyando desde una gran minera un proyecto de MIRS que desarrollaba un brazo robótico para tareas de mantenimiento en molinos.

Hoy, a juicio de Carlos, existe un ecosistema identificable: centros tecnológicos, universidades, un ministerio de ciencia y tecnología, centros de pilotaje, proveedores más sofisticados y organizaciones que trabajan en estándares y en propiedad intelectual. Persisten barreras, como la concentración de los grandes proveedores de tecnología en pocos actores y la tendencia de las mineras a evitar lo que no está probado, pero los emprendedores ya cuentan con apoyos que antes no existían.

## Electrificar desde la operación

Carlos destacó una forma distinta de abordar la descarbonización. En lugar de partir por grandes apuestas, algunas compañías han buscado mejorar productividad gastando menos combustible desde la operación misma, y así reaparecieron los troles, una tecnología de décadas. Recordó que en la minería subterránea los equipos a batería existían hace tiempo, pero la autonomía y el recambio de baterías los hacían poco viables; hoy los grandes fabricantes compiten precisamente en resolver ese problema. Los conductores complementaron con la ventaja de Chile en radiación solar y con el siguiente paso pendiente: el almacenamiento de energía.

## Creerse el cuento

La reflexión final de Carlos fue sobre la mentalidad. Chile tiene recursos, personas, universidades y organizaciones, pero le cuesta valorar lo propio.

> Nosotros somos los campeones mundiales de la minería y nos cuesta creer en el cuento.

Fuera de Chile, dijo, se escucha con atención a quienes vienen de operar minas complejas, en altura y subterráneas. Advirtió también sobre una mentalidad que observó en emprendedores de los 90: crear una empresa para venderla rápido, en vez de hacerla crecer y salir al mundo. Y cerró con un llamado a quienes quieren innovar: los canales que hace quince años no existían hoy están disponibles, y no hay industria en el país que invierta más en tecnología que la minería.

## Por qué importa

La historia que cuenta Carlos Carmona explica una paradoja conocida: Chile es una potencia minera, pero no una potencia en tecnología minera. Entender que esa brecha no se debió a falta de talento, sino a cómo se orientó la innovación en una época determinada, permite mirar el presente con otros ojos. Hoy existen instituciones, financiamiento y experiencia acumulada que antes faltaban. Que la próxima generación de soluciones nacidas en faenas chilenas termine en empresas chilenas que exporten depende, en buena medida, de que el país aprenda de esa lección.
